Aunque el caimán puede cerrar sus mandíbulas con fuerza suficiente como para romper el brazo de una persona, los músculos que las abren son tan débiles, que un hombre puede mantener cerrada la boca de un lagarto adulto solamente con una mano.
El animal mas dormilón es el Koala, duerme 22 horas por día.
Las abejas nacen con el mismo tamaño que tienen a lo largo de su vida.
Los mosquitos tienen cuarenta y siete dientes.
El tiburón ballena tiene más de 4,500 dientes.
El corazón de un canario late hasta 1,000 veces por minuto.
Las moscas tienen 15,000 papilas gustativas, en las patas.
El tamaño del cerebro de un cocodrilo es igual al del dedo pulgar de una persona.
El mayor crustáceo del mundo es el cangrejo gigante de Japón. Aunque su cuerpo mide sólo 33 cm, sus patas sobrepasan los 5 metros.
El ser humano tiene más de 600 músculos. Una oruga más de 2,000.
Un cocodrilo no puede sacar la lengua.
En un estudio de 200 mil avestruces por un período de 80 años, en ningún caso se reportó que uno de ellos metiese la cabeza bajo tierra ni lo intentase.
Es físicamente imposible para los cerdos mirar al cielo.
Ni las ratas ni los caballos pueden vomitar.
Las ratas se multiplican tan rápidamente que en 18 meses, dos ratas pueden tener más de un millón de descendientes.
El "cuac" de un pato no produce eco y nadie sabe porqué.
La orina de los gatos brilla con la luz de neón (esa de las discotecas).
Es posible guiar a una vaca hacia arriba de unos escalones, pero no es posible hacerlo hacia abajo porque las rodillas de las vacas no pueden doblarse de una manera apropiada para caminar cuesta abajo.
La cucaracha puede vivir nueve días sin su cabeza, antes de morir de... hambre.
Los elefantes son los únicos mamíferos que no pueden saltar (afortunadamente).
Cuando los conquistadores ingleses llegaron a Australia, se asombraron al ver unos extraños animales que daban saltos increíbles. Inmediatamente llamaron a un nativo (los indígenas australianos eran extremadamente pacíficos) y les intentaron preguntar mediante señas. Al notar que el indio siempre decía "Kan Ghu Ru" adoptaron el vocablo ingles "kangaroo" (canguro).
Los lingüistas determinaron tiempo después que el significado de lo que los indígenas querían decir era "No le entiendo".
Los antiguos egipcios pensaban que los gatos después de siete reencarnaciones encarnaban en un ser humano, de allí el dicho que el gato tenía “Siete vidas”.
El maui egipcio que es uno de los antepasados más directos del gato doméstico actual, tiene su nombre porque es el sonido que hacía el gato al “hablar”.
Bastet era una doble divinidad solar porque vivía de día, y lunar porque cazaba de noche.
Era tal el respeto que los egipcios tenían a sus gatos que un militar persa tomó una ciudad egipcia, escudando a su ejercito con gatos. Ante el temor de lastimar a los gatos ,los egipcios no los atacaron.
El museo del Cairo como forma de mantener las momias de animales en buen estado lanzo el año 2000 una campaña para que “adopten una momia ”. A cambio de una cantidad de dinero recibes fotos e información de la momia y un certificado que dice que la apadrinaste.También hay monias de cocodrilos y monos por si te interesa apadrinar alguna.
En el cementerio de Beni -Hasan en Egipto fueron descubiertas cerca de 300.000 momias de gatos. Desgraciadamente en esa éoca fueron llevadas a Inglaterra para ser usadas como abono.
La pena en Egipto por matar a un gato era la muerte.
Los egipcios elevaron a la categoría de dioses a los gatos a raíz de una invasión de ratones que atacaron los depósitos de granos y cereales del Nilo ,a fin de protegerlos, muchos gatos servían para la cena antes de la dictación de aquella ley .También para la caza a modo de “gatos sabuesos”.
Los antiguos egipcios se pintaban los ojos alargados para imitar los ojos de los gatos ,a quienes aparte de adorarlos se les consideraba el símbolo máximo de belleza y gracia.
La diosa leona Sekhmet aparece citada en el antiguo libro de los muertos en una cita que dice:Yo soy el gran gato que inaguro el árbol de Meshead en Helioplois (ciudad del sol) en la noche en la que fueron muertos los enemigos del dueño del universo. Ella era la protectora de la divinidad solar máxima el dios Ra.
No sólo hubo momias, también sarcofagos reales como los de Osiris Tamiat gato del principe Tutmosis, el cual estaba hecho en piedra caliza y los velos de la momia con diamantes y gemas.
Alpaca: 11 meses Aguila: 6 o 7 semanas Antílope: 7 y 9 meses Avestruz: 6 a 7 semanas Águila: 6 a 7 semanas Ballena: 11 o 12 meses Caballo: 340 a 345 días Cabra: 150 días Castor: 100 días especie europea, 130 días especie americana Canguro: 40 días después de la concepción y 200 días en el marsupio Cebra: entre 330 y 390 días Cerdo: 115 días Chimpancé: 8.5 meses Ciervo: 270 días Cisne: 5 semanas Conejo: alrededor de 5 semanas Cocodrilo: 90 días de incubación Delfín: entre 9 y 12 meses según la especie Elefante: 22 meses el africano, 21 meses el asiático Faisán: entre 25 y 27 días Foca: 11 meses Gallina: 21 días Ganso: entre 27 y 30 días Gato: 63 días Guanaco: 11 meses Hamster: 15 a 22 días dependiendo de la raza Jirafa: 15 meses León: 100 y 113 días León Marino: 350 días Leopardo: 3 meses Morsa: 350 días Oso: entre 7 y 8 meses Oso Panda: 5 meses (122 a 163 días) aproximadamente Oveja: 5 meses Pato: 4 semanas Perro: 9 semanas Rata: 24 días Ratón: 20 días Tortuga Marina: 240 a 270 días Tigre: 113 días Vaca: 285 días Zorro: 50 días
Los orangutanes también se contagian la risa y ello es porque los pilares fundamentales que permiten este mecanismo --que un individuo emita una carcajada, lo exprese facialmente mediante una amplia apertura de la boca y sea seguido por otros sujetos-- pudo haberse originado en un antepasado común de hombres y simios y no ser exclusivo, por tanto, de los humanos.
Así lo pone de manifiesto un estudio publicado en la revista online Biology Letters, que recoge la BBC. En él, la doctora Marina Davila Ross, de la Universidad Portsmouth (Reino Unido) y el profesor Elke Zimmermann, de la Universidad de Medicina Veterinaria, en Hanover, Alemania, estudiaron el comportamiento de 25 orangutanes entre 2 y 12 años en cuatro centros de primates distribuidos en distintas partes del mundo.
Estos científicos descubrieron que los orangutanes poseen el sentido de empatía y mimetismo que forma parte esencial de la risa. En su experimento, comprobaron cómo estos animales copiaban e imitaban expresiones faciales que se utilizan cuando un sujeto se ríe --apertura amplia de la boca asemejando sonrisa--. La velocidad con la que fueron copiadas estas expresiones sugería que se trataba de actos involuntarios. En otras palabras, la risa era contagiosa.
Así, cuando uno de los orangutanes abría enormemente la boca, del mismo modo que cuando uno se ríe, sus compañeros de juego reproducían a menudo la misma expresión en menos de medio segundo.
"En humanos, el comportamiento de imitación puede ser voluntario o involuntario. Hasta nuestro descubrimiento no había evidencia de que los animales tuvieran respuestas similares", señala Dávila.
En este sentido añade que las observaciones de este trabajo ponen de manifiesto con claridad que los pilares en los que se basan la empatía o contagio emocional positivo y que permiten una rápida e involuntaria imitación en los humanos existían antes que el desarrollo de la propia raza. A su juicio, estos hallazgos arrojan nueva luz al concepto mismo de la empatía y su importancia para aquellos animales que viven en grupo, como los orangutanes.